El avance de la ultraderecha en América Latina plantea una incógnita clave: si podrá consolidarse como un bloque regional capaz de perdurar más allá de sus actuales liderazgos.
La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia fortalece el avance de las derechas en América Latina y acerca a Bogotá al proyecto hemisférico impulsado por Estados Unidos.
Las revelaciones exponen una red transnacional de desinformación y presiones políticas que reabre el debate sobre la dependencia latinoamericana frente a Washington y sus aliados.
Líderes latinoamericanos buscan articular una política exterior común que refuerce su autonomía frente a un entorno global más fragmentado y presiones crecientes de Estados Unidos.