El apoyo democrático repunta en América Latina, pero convive con baja satisfacción gubernamental, tolerancia a Ejecutivos sin contrapesos y un giro electoral a la derecha que todavía no constituye una transformación ideológica profunda.
El avance de la ultraderecha en América Latina plantea una incógnita clave: si podrá consolidarse como un bloque regional capaz de perdurar más allá de sus actuales liderazgos.
La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia fortalece el avance de las derechas en América Latina y acerca a Bogotá al proyecto hemisférico impulsado por Estados Unidos.
Las revelaciones exponen una red transnacional de desinformación y presiones políticas que reabre el debate sobre la dependencia latinoamericana frente a Washington y sus aliados.