El tráfico de fauna se ha consolidado como una red del crimen organizado transnacional que explota vacíos legales, exigiendo cooperación y protección más allá de las fronteras.
En América Latina, las mujeres sostienen la vida en territorios degradados, donde cuidar el ambiente es también resistir a la crisis climática y a la desigualdad.
Los manglares, guardianes del carbono azul, son una oportunidad clave y aún desaprovechada para que América Latina y el Caribe eleven la ambición de sus compromisos climáticos rumbo a la COP30.
El sargazo, antes refugio de biodiversidad, hoy asfixia costas del Caribe y amenaza la salud pública, pero también abre la puerta a innovaciones sostenibles que podrían transformar la crisis en oportunidad.
Frente a la crisis planetaria del Antropoceno, las respuestas más potentes no vienen de las cumbres globales, sino de los territorios que reinventan el futuro desde abajo.