Brasil ha convertido la lusofonía en una plataforma geopolítica para proyectar influencia en África y abrir una agenda de cooperación transregional con Europa.
En un mundo marcado por la fragmentación y la incertidumbre, las economías del Sur Global desarrollaron una flexibilidad comercial que hoy se convierte en referencia para las potencias tradicionales.
La reconfiguración del comercio global empuja a ambas regiones hacia alianzas externas divergentes que profundizan su dependencia y debilitan la cohesión regional.
África y América Latina avanzan hacia una alianza estratégica que, pese a su débil conectividad actual, podría transformar el comercio global desde el Sur.
Brasil se consolida como actor clave y logra acuerdos para promover una agenda multilateral centrada en cooperación, reducción de desigualdades y gobernanza global.
Deberíamos dar la bienvenida a la oportunidad de descentralizar la OPS de Washington, D.C., reimaginando sus funciones básicas para atender más adecuadamente las prioridades de los países donde más se necesita.