Tras la caída de Maduro, Venezuela enfrenta el dilema de muchas transiciones abruptas: cómo evitar que el fin del autoritarismo derive en nuevas formas de poder inestable o extractivo.
La reactivación del petróleo venezolano abre una oportunidad para que América Latina capture valor no solo en la extracción, sino en la industria, los servicios y las finanzas.
Una eventual transición democrática en Venezuela exige algo más que elecciones: requiere reconstruir las reglas, las instituciones y las garantías del sistema electoral.
Tras la caída de Maduro, la gran pregunta no es solo cuándo volverán los venezolanos, sino si realmente existe un camino de retorno posible después de años de arraigo.
Al ceder la medalla del Nobel a Trump, Machado quiso acelerar la transición, pero terminó exhibiendo su mayor dilema: influencia internacional sin poder efectivo.
La captura de Maduro no abrió una transición democrática en Venezuela, sino un precedente inquietante: el de una soberanía intervenida sin consentimiento ni legalidad internacional.