Las grandes ciudades muestran que las coaliciones democráticas y la moderación pueden convertirse en un contrapeso frente al avance del extremismo de derecha.
En diferentes ámbitos se alerta sobre el fenómeno de la derecha "extrema/ultra", presentándola, en solitario y mayúsculas, como la principal amenaza a las democracias.
El comunismo fue un rotundo fracaso, tanto desde el punto de vista económico-social como en relación con las libertades básicas y los derechos humanos. El éxito de China se debe precisamente a que no es comunista.
El Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla fueron protagonistas y son herederos de la llamada “marea rosa” de gobiernos de izquierdas que se extendió por la región a principios del milenio.