Milei atraviesa una etapa de contrastes: mantiene respaldo electoral y apoyo internacional, pero enfrenta crecientes tensiones internas que ponen a prueba la solidez de su proyecto político.
La visita de Milei a Brasil expuso la creciente coordinación de las nuevas derechas latinoamericanas y convirtió las elecciones brasileñas en una disputa clave por el rumbo político de la región.
La revolución libertaria de Javier Milei, que prometía liberar a Argentina del Estado, terminó sostenida por un rescate del Tesoro estadounidense, símbolo máximo del intervencionismo que juró combatir.
Milei llegó al poder como outsider disruptivo, pero el desgaste de su popularidad y las resistencias políticas marcan hoy los límites de su estilo confrontativo.