Profesor e investigador del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México. Ex Presidente de la Asociación Mexicana de Ciencia Política (AMECIP). Doctor por FLACSO-México.
En el corazón del espectáculo más poderoso de Estados Unidos, Bad Bunny convirtió el reggaetón en un acto de insurrección cultural que desafió, en vivo y sin traducción, la hegemonía del imperio.
Hoy, el Estado peruano es una presa maniatada por los poderes ejecutivo y legislativo, por los partidos viejos y nuevos, de izquierda, centro y derecha, por los políticos de turno. Mientras tanto, la ciudadanía observa estupefacta, pasiva, inmóvil, sin saber qué hacer.
Una constitución política no es un fin en sí misma, es un instrumento para una meta superior: la cohesión pacífica de una sociedad. La actual constitución política peruana ya no cumple dicha finalidad. Este instrumento legal no logra la cohesión social necesaria para preservar la paz y el cumplimiento de las leyes.