La oclotiranía describe una nueva forma de autoritarismo que llega al poder mediante las urnas y, desde dentro de las instituciones, erosiona las reglas y contrapesos democráticos.
En Brasil, las mujeres son mayoría entre los votantes, pero ocupan menos del 2% en la Cámara y en el Senado, evidenciando la brecha entre peso electoral y poder político.
De La Espriella y Milei muestran dos etapas del mismo desafío outsider: llegar al poder rompiendo con el sistema y, después, aprender a gobernarlo sin perder la identidad que los llevó hasta allí.
El avance de la ultraderecha en América Latina plantea una incógnita clave: si podrá consolidarse como un bloque regional capaz de perdurar más allá de sus actuales liderazgos.
La elección por delegados, aunque legal, reduce la participación de la militancia y concentra el poder en las cúpulas partidarias, profundizando la crisis de representación en el Perú.