La derrota electoral y la huida de Flávio Bolsonaro abren una nueva etapa para el bolsonarismo, marcada por las disputas internas y los desafíos que afrontará el nuevo gobierno de Lula.
La oclotiranía describe una nueva forma de autoritarismo que llega al poder mediante las urnas y, desde dentro de las instituciones, erosiona las reglas y contrapesos democráticos.
En Brasil, las mujeres son mayoría entre los votantes, pero ocupan menos del 2% en la Cámara y en el Senado, evidenciando la brecha entre peso electoral y poder político.
De La Espriella y Milei muestran dos etapas del mismo desafío outsider: llegar al poder rompiendo con el sistema y, después, aprender a gobernarlo sin perder la identidad que los llevó hasta allí.