La política de deportaciones de Abelardo De La Espriella en Colombia prioriza la mano dura y la exclusión, mientras plantea interrogantes sobre los derechos de las personas migrantes y el debido proceso.
El fracaso de Petro no se explica solo por la derrota electoral, sino por un gobierno marcado por la soberbia, la inestabilidad y la incapacidad de convertir sus grandes promesas en políticas públicas duraderas.
Tras el terremoto que sacudió Colombia, la solidaridad puede convertirse en una cadena de ayuda sostenida que acompañe a las comunidades afectadas más allá de la emergencia inmediata.
La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia fortalece el avance de las derechas en América Latina y acerca a Bogotá al proyecto hemisférico impulsado por Estados Unidos.
La llegada de Abelardo De la Espriella al poder confirma el giro de Colombia hacia una derecha de mano dura, marcada por el espectáculo político, la polarización y las promesas de orden.