La primera vuelta confirmó la polarización del país y dejó a De la Espriella con ventaja rumbo a un balotaje donde los votos de centro serán decisivos.
La primera vuelta sacudió el mapa político colombiano, castigó a los partidos tradicionales y dejó a un país polarizado ante una segunda vuelta que exigirá propuestas para todos, no solo para los extremos.
La recta final de la campaña presidencial colombiana deja un país atrapado entre la polarización, la violencia política y discursos que erosionan la convivencia democrática.
La escalada diplomática entre Ecuador y Colombia amenaza con agravar la crisis fronteriza y afectar a miles de ciudadanos y comerciantes de ambos países.
Sin mayorías claras ni margen hacia los extremos, las candidaturas concentran su estrategia en seducir a un electorado moderado que definirá la elección.
Las elecciones legislativas en Colombia confirmaron un escenario político fragmentado, sin mayorías claras y donde las alianzas serán decisivas para gobernar.