El cambio climático ya afecta a la industria agropecuaria

La industria agropecuaria en algunas regiones de América Latina ha venido perdiendo competitividad en los mercados internacionales. Esto obedece, en gran medida, a los efectos que está teniendo el cambio climático en la producción y productividad de los sectores involucrados. Las inundaciones, sequías, las altas o bajas temperaturas o la degradación de los suelos, son algunas de las principales consecuencias que están afectando, sobre todo a Centroamérica y el Caribe.

Los países del Corredor Seco Centroamericano como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, ya dependen en gran medida de las fuentes de abastecimiento de agua y de la infraestructura hídrica que suelen ser destinados al sector agropecuario. Mientras que el Índice de Riesgo Climático Global (IRC), coloca a Puerto Rico en el primer lugar y a Haití en el tercer lugar entre los países que tuvieron mayor cantidad de desastres naturales a nivel mundial en el año 2021. A esto se suman que las emisiones de gases de efecto invernadero tienen mayor incidencia en la actividad agropecuaria y silvicultura.

En el caso de Panamá, la economía agropecuaria ha venido perdiendo participación en el producto interno bruto desde la década del 70’ y 80’. Según las estadísticas del Banco Mundial, el sector agropecuario ha disminuido considerablemente su participación en el PIB de país, pasando de un 25% en el año 1950 a apenas 2.7% en el 2020. Y si bien esta reducción se debe a una multiplicidad de factores, la disminución de las lluvias y las altas temperaturas han provocado sequías prolongadas, trayendo consigo bajas producciones en las actividades agropecuarias y pesqueras.

Una de las áreas más afectadas debido al impacto de las inclemencias climáticas ha sido la producción pecuaria. El fenómeno del niño, con períodos secos estacionales y prolongados que afecta la calidad de las pasturas y la disponibilidad de los recursos hídricos, han afectado a la producción ganadera de Panamá. Y es que el periodo seco en Panamá se extiende desde mediados de diciembre a abril, pero este año, por ejemplo, la falta de lluvia se ha extendido a mayo y muy probablemente se mantenga hasta junio.

Esto ha afectado los flujos de ingresos y la rentabilidad del sector, ocasionado, a su vez, un aumento de los precios para los consumidores finales, y sobre todo de los productos de la canasta básica familiar.

¿Cómo contrarrestar la incidencia climática en el sector agropecuario?

Ante el impacto del cambio climático en el sector agropecuario, es preciso que se impulsen campañas masivas de concientización en toda la cadena productiva. Se necesita una transformación en la producción de alimentos en la región, a través de nuevas tecnologías y el acompañamiento de políticas agropecuarias coherentes y claras para el sector, que mitiguen o disminuyan las sequías, los gases de efecto invernadero y la tala indiscriminada.

En este marco, instituciones gubernamentales como MIAMBIENTE en Panamá vienen implementando marcos regulatorios y políticas ambientales asertivas, a través de la creación del Plan Nacional de Acción Climática (PNAC). A esto se suma una metodología de visión de país hacia el 2050, que involucra los objetivos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El plan busca establecer lineamientos estratégicos para mitigar los daños potenciales al medioambiente y fomentar una agricultura, ganadería y acuicultura sostenible

Los procesos de transformación del sector agropecuario serán debatidos en profundidad en el Congreso de Investigación e Innovación en Sostenibilidad (SRI), que se desarrollará en junio en Panamá. Allí se abordará, desde el análisis científico, el entendimiento y la idoneidad de los suelos en términos de productividad, hasta la docencia y el manejo sostenible del cambio climático para atender las demandas internas e internacionales de los productos y alimentos.

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