Pandemia, economía y política: Una visión desde América

La pandemia de COVID-19 se mantiene. El crecimiento del número de contagios y la cantidad de personas activas en Europa y América dan cuenta de una reactivación de la enfermedad en esas zonas. En algunos países no se logró controlar significativamente la expansión de la enfermedad y en semanas recientes se observa un nuevo incremento. Destaca Estados Unidos, en medio de su largo proceso electoral, con cifras de contagios que recientemente superan cien mil personas por día, indicando que en las semanas siguientes las presiones para su sistema de salud pueden ser importantes.

Los sistemas de salud han sido sometidos a un trabajo extremo, sin que necesariamente se hayan realizado en el transcurso de la pandemia las inversiones suficientes en ampliación y modernización de las infraestructuras y menos aún en la contratación suficiente de más profesionales de la salud con las calificaciones pertinentes. En Europa destacan las protestas con manifestaciones en las calles por diversos grupos de ciudadanos por las nuevas medidas de confinamiento.  En Alemania, como en España y en Inglaterra hay expresiones de esta naturaleza que por ellas mismas no favorecen el control del COVID-19. En varios países de América hay protestas, pero motivadas por otros fines. El signo común en la región es objetar los resultados de la gestión económica y social conducida desde hace años por los gobiernos.

En Estados Unidos se mantiene un amplio movimiento social contra el racismo, la brutalidad policiaca; pero también la violencia contra las mujeres. En semanas recientes se enlazó con las elecciones de presidente, cámara de representantes, parte del senado y algunas gubernaturas. Es un tema que obliga a un análisis específico. Por el momento, considérese la notable amplitud del movimiento social contra las desigualdades en un contexto en que las propuestas del partido republicano encabezadas por Trump tienen el apoyo electoral de más 70 millones de ciudadanos, el 47.7% de los que ejercieron su voto. En lo inmediato la gestión de la pandemia y las medidas en materia de política económica avanzarán con dificultades en este contexto.

En América Latina en el escenario político destacan los movimientos sociales y partidos políticos ubicados en el espacio de la lucha contra desigualdad social

En América Latina en el escenario político destacan los movimientos sociales y partidos políticos ubicados en el espacio de la lucha contra desigualdad social y las expresiones políticas que la hacen posible. En Chile un amplio movimiento de los ciudadanos logró ganar el plebiscito para legislar una nueva Constitución que será objeto de deliberación en una convención constitucional a partir de abril de 2021.

La acción popular deberá continuar. Precisamente, la continuidad en la acción popular y la capacidad para alcanzar metas comunes es un dato relevante del reciente triunfo del MAS en Bolivia. Aún será necesario completar la restauración de la legalidad con la toma de posesión del presidente Arce y después, como lo reconoce el presidente electo, realizar las tareas de mayor envergadura en materia de reconducir la economía y la política para volver avanzar en la disminución de la desigualdad social y la creación de condiciones para una vida digna de la mayoría de la población.

Es este el punto en que se encuentran otros países, como México y Argentina, con gobiernos que declaran su distancia con las posiciones neoliberales y deben avanzar en una notable reconstrucción económica y social que sea el asiento de nuevas relaciones políticas en cada país. La pandemia complica más el escenario, pero en cierto sentido obliga a tomar decisiones de mayor alcance en la reorganización de las economías.

En otros países de la región los movimientos sociales se mantienen, con sus formas específicas de desarrollo como en Colombia, sumando las reivindicaciones de los pobladores originales, las mujeres, los pobladores urbanos y la plena ejecución de los acuerdos de paz. En Ecuador en unos meses se realizarán elecciones presidenciales y legislativas que pueden ser el espacio para el múltiple movimiento partidario y social edificado contra el programa de restauración de las reformas estructurales del gobierno actual alcance un triunfo electoral. La movilización social se da en el difícil contexto de la continuidad del COVID-19.

en los organismos financieros multilaterales se considera la situación de emergencia, pero no se plantean medidas que efectivamente desborden el espacio de las reformas estructurales.

Todo esto sucede mientras en los organismos financieros multilaterales se considera la situación de emergencia, pero no se plantean medidas que efectivamente desborden el espacio de las reformas estructurales. Se mantiene la tesis del choque externo y que una vez superada la pandemia se podrá retornar al comportamiento normal de la economía.

No se reconoce el largo periodo de débil crecimiento en las economías de Europa y de América y el avance de desigualdad social. En octubre, en el marco de la reunión del FMI y el Banco Mundial, se realizó la sesión 42 del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), integrado por los ministros de finanzas o los presidentes de los bancos centrales de las mayores economías desarrolladas y otros invitados, en la que se reconoce la difícil situación producto de la pandemia.

Pero también se observa que, en adelante, una vez que la crisis de salud quede atrás se actuará con base a lo que el CMFI define como su agenda previa a la que se califica como crisis de salud. Ello implica seguir adelante con las reformas estructurales.

Por el momento se coloca en primer sitio el funcionamiento del sistema monetario internacional, lo que incluye la provisión de cuantiosos recursos por los bancos centrales que permiten la obtención de beneficios de un reducido grupo de participantes en estos mercados, sin que existan mejoras en el resto de las actividades económicas. Para la mayor parte de la población no hay mejora en sus condiciones de vida. En América Latina significa el mantenimiento o incremento de la desigualdad social.

Foto de Eneas en Foter.com / CC BY

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