La paridad legal no garantiza la igualdad política: sin sanciones y cambios en la cultura de poder, las mujeres siguen encontrando barreras para acceder a espacios de decisión.
El fracaso de Petro no se explica solo por la derrota electoral, sino por un gobierno marcado por la soberbia, la inestabilidad y la incapacidad de convertir sus grandes promesas en políticas públicas duraderas.
Del narcisismo presidencial a la sacralización del poder, líderes contemporáneos mezclan política y religión en una peligrosa escenificación que tensiona las democracias.