En una Latinoamérica marcada por el desencanto, la ira, el miedo y el rechazo se han vuelto claves para movilizar votantes, aunque a costa de gobiernos más débiles y apoyos inestables.
La primera vuelta confirmó la polarización del país y dejó a De la Espriella con ventaja rumbo a un balotaje donde los votos de centro serán decisivos.
A días de la segunda vuelta, el aumento de los indecisos evidencia que la polarización electoral no refleja la profunda fragmentación política y social del Perú.
La primera vuelta sacudió el mapa político colombiano, castigó a los partidos tradicionales y dejó a un país polarizado ante una segunda vuelta que exigirá propuestas para todos, no solo para los extremos.
La recta final de la campaña presidencial colombiana deja un país atrapado entre la polarización, la violencia política y discursos que erosionan la convivencia democrática.
Ante una oferta electoral inmanejable y un sistema institucional en crisis, la gamificación cumplió un rol educativo que el sistema formal y mediático no logra cubrir, motivando el voto joven.